{"id":2019,"date":"2011-11-26T12:41:07","date_gmt":"2011-11-26T17:41:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/?p=2019"},"modified":"2011-11-26T12:41:07","modified_gmt":"2011-11-26T17:41:07","slug":"un-flagelo-universal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/un-flagelo-universal-noticia","title":{"rendered":"UN FLAGELO UNIVERSAL"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Por: Leonardo S\u00e1nchez Colchado<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Francisco Diez Canseco T\u00e1vara, Presidente del Consejo por la Paz en su art\u00edculo Peruanicemos la lucha contra las drogas hace menci\u00f3n a un informe de las Naciones Unidas de 2009 que se\u00f1ala un incremento de 59,900 hect\u00e1reas de sembr\u00edos de hojas de coca y registr\u00f3 que el narcotr\u00e1fico est\u00e1 creciendo en el Per\u00fa en forma alarmante. En los valles de los r\u00edos Apur\u00edmac y Ene (VRAE) hay zonas manejadas por narcotraficantes y por lo menos un mill\u00f3n de peruanos viven o est\u00e1n vinculados a la econom\u00eda de la coca, cuya producci\u00f3n es un problema eminentemente social, por cuanto en esas zonas no hay presencia del Estado y en los que las posibilidades de salir de la pobreza y los horizontes de vida se vinculan tempranamente al tr\u00e1fico de drogas. Se estima que el narcotr\u00e1fico mueve globalmente 300 mil millones de d\u00f3lares en el Per\u00fa, ocupando el primer lugar en la producci\u00f3n de coca en el mundo, relegando a Colombia y Bolivia.<!--more--><\/p>\n<div id=\"attachment_1995\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a class=\"highslide\" onclick=\"return vz.expand(this)\" href=\"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-1995\" class=\"size-medium wp-image-1995\" title=\"Falgelo Universal\" src=\"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal-300x188.jpg\" alt=\"Falgelo Universal\" width=\"300\" height=\"188\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-1995\" class=\"wp-caption-text\">Falgelo Universal<\/p><\/div>\n<p>Si bien es cierto el desarrollo alternativo est\u00e1 dando resultados, sin embargo se requiere de proyectos de crecimiento econ\u00f3mico y social que permitan a los peque\u00f1os productores salir de la esclavitud de la coca. Por ejemplo, seg\u00fan un estudio efectuado por el Instituto de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa (IDEI), en el Monz\u00f3n el ingreso familiar es en promedio un poco m\u00e1s de S\/.195.00 al mes y solo el 77% de los ni\u00f1os asiste a la escuela; lo que se corrobora con un informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo que data del 2009. Seg\u00fan el IDEI la ausencia del Estado es la justificaci\u00f3n para que en esas zonas se piense que la \u00fanica econom\u00eda posible es la producci\u00f3n de la hoja de coca.<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os que trabajan en las zonas cocaleras ven esa actividad como una manera de ayudar a sus padres. La tarea en la que m\u00e1s se desenvuelven los menores es la cosecha de la hoja de coca. Esta labor es realizada por el 90% de menores de entre 6 a 17 a\u00f1os de edad, en su mayor\u00eda mujeres. Los menores \u2013que saben que la hoja de coca va al narcotr\u00e1fico- se desarrollan en una cultura de antivalores que se refuerza con la presencia de prost\u00edbulos y cantinas.<\/p>\n<p>UNICEF tambi\u00e9n ha realizado un estudio sobre la ni\u00f1ez en las zonas cocaleras en el 2006, quienes se dedican a la cosecha de la hoja de coca hasta tres veces al a\u00f1o, por lo que en \u00e9poca de vacaciones escolares es notoria la migraci\u00f3n de ni\u00f1os desde localidades vecinas. Los menores de entre 16 y 17 a\u00f1os pasan a pisar la hoja de coca para extraerle el alcaloide en las pozas de maceraci\u00f3n, pudiendo percibir hasta S\/.100.00 al d\u00eda. Luego pasan a ser mochileros, es decir, transportar la droga procesada hacia las ciudades, a cambio de hasta $200.00 por viaje. Esta actividad no les permite salir de la pobreza, sino que solo les proporciona un ingreso f\u00e1cil para subsistir, lo que genera bonanza artificial.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, los ni\u00f1os y j\u00f3venes de las zonas cocaleras conviven con la violencia, donde los adolescentes son reclutados por el terrorismo a cambio de pagos mensuales. Otra de las formas de explotaci\u00f3n es la prostituci\u00f3n infantil en las cantinas, porque en estos lugares necesitan mujeres para atender la demanda. Consecuentemente, las tasas de embarazo precoz son muy altas, ya que las ni\u00f1as se inician sexualmente entre los 12 y 14 a\u00f1os de edad; incluso algunas ya son madres.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el analista Hugo Guerra (La explicaci\u00f3n que nos deben) los cultivos cocaleros crecieron en el 2010 por quinto a\u00f1o consecutivo y superan los de Colombia, el mayor productor mundial de coca\u00edna. Asimismo, se calcula que en el Per\u00fa 50 mil familias viven de los cultivos il\u00edcitos; por eso los organismos especializados califican al Per\u00fa como narco pa\u00eds, ya que por lo menos 13 regiones est\u00e1n involucradas en el fen\u00f3meno de la droga. Un 70% de la droga producida en el Per\u00fa sale de manera ilegal por v\u00eda mar\u00edtima con destino a M\u00e9xico, Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Chile, mientras que las agrupaciones cocaleras peruanas se han vuelto m\u00e1s violentas y organizadas.<\/p>\n<p>Alejandro Vassilaqui, Director Ejecutivo de Cedro, se\u00f1ala que es necesario aplicar medidas integrales, respetando los derechos humanos y que las intervenciones a tiempo pueden evitar situaciones como las que ocurren en Brasil y M\u00e9xico. Por lo tanto, el Per\u00fa no est\u00e1 lejos de sufrir escenarios similares a los que tienen los pa\u00edses antes mencionados, ya que las bandas del crimen organizado captan a muchos j\u00f3venes que son vulnerables al consumo, volvi\u00e9ndolos f\u00e1cilmente delincuentes al involucrarlos en robos, asaltos, secuestros y otros.<\/p>\n<p>No debemos olvidar que el consumo de drogas en el Per\u00fa es alarmante. Cedro ha realizado un estudio denominado \u201cOpini\u00f3n sobre drogas en la poblaci\u00f3n urbana peruana 2010\u201d, mencionado por el empresario y analista Jos\u00e9 Lolas Miani, en su art\u00edculo denominado \u201cEnfrentar el narcotr\u00e1fico aunque sea solos\u201d, que se\u00f1ala que el 86.3% de la poblaci\u00f3n peruana percibe que el consumo de drogas ha aumentado en el pa\u00eds, mientras que un 10.2% cree que no ha variado, es decir, cada vez m\u00e1s j\u00f3venes y a m\u00e1s corta edad se inician en el consumo.<\/p>\n<p>Hay que tomar en cuenta que el tr\u00e1fico y el consumo de drogas involucran a diversos estamentos de la sociedad como judiciales, econ\u00f3micos, ecol\u00f3gicos y criminales, minando la institucionalidad del sistema democr\u00e1tico, por cuanto corrompe voluntades, atenta contra la salud p\u00fablica y acaba con la esperanza de un futuro mejor para las familias v\u00edctimas de este flagelo.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, las actividades del narcotr\u00e1fico perjudica enormemente el medio ambiente; los r\u00edos en las zonas cocaleras est\u00e1n contaminados por qu\u00edmicos que van desde kerosene hasta la acetona pasando por el cloro y el \u00e1cido sulf\u00farico. La basura de la droga degrada el ambiente y afecta a la poblaci\u00f3n, pues recoger agua del r\u00edo, ba\u00f1arse o lavar la ropa pueden generar intoxicaciones y llagas en la piel; menos peces para alimentarse y menos aves silvestres.<\/p>\n<p>Por otro lado, seg\u00fan la periodista Martha Meier, los cocales son incompatibles con el sano cultivo de nuestros alimentos. Las plantaciones de hojas de coca compiten por los suelos y recursos requeridos para la agricultura. Los cocales \u2013por el uso de pesticidas y herbicidas- contaminan los acu\u00edferos y los r\u00edos, alteran los ecosistemas, degradan los suelos, la biodiversidad y la salud. Seg\u00fan Cedro, el 72.9% de los cocaleros del Huallaga considera que el cultivo y producci\u00f3n de drogas afectan su salud, y el 90% de la producci\u00f3n de la hoja abastece al narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>En reciente entrevista, Ricardo Sober\u00f3n Garrido, Presidente Ejecutivo de Devida, ha se\u00f1alado que la erradicaci\u00f3n forzada no ha tenido un impacto definitivo en el desenvolvimiento de cultivos il\u00edcitos de coca, marihuana o amapola en el mundo, como lo indican muchos informes de las Naciones Unidas; a\u00f1adiendo que el circuito del narcotr\u00e1fico comprende productores, consumidores y en el centro est\u00e1 el crimen organizado. La historia indica que la erradicaci\u00f3n no hace un da\u00f1o significativo al narcotr\u00e1fico.<\/p>\n<p>Sober\u00f3n refiere que es necesario cortar los circuitos financieros de las organizaciones criminales, as\u00ed como inteligencia policial para detectar y desmantelar las estructuras criminales asentadas en la costa y ciudades intermedias; adem\u00e1s se debe activar el sistema de control, seguimiento y verificaci\u00f3n del destino de los 27 insumos qu\u00edmicos, de los cuales solo cinco se producen en el Per\u00fa.<\/p>\n<p>Est\u00e1 demostrado que los agricultores prefieren vivir en el marco de una econom\u00eda productiva legal aunque menos rentable que la de la hoja de coca, a jugarse el pellejo todos los d\u00edas con narcos y polic\u00edas detr\u00e1s de ellos. Por lo tanto, es fundamental en las zonas rurales del pa\u00eds el desarrollo econ\u00f3mico, social y educativo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Leonardo S\u00e1nchez Colchado Francisco Diez Canseco T\u00e1vara, Presidente del Consejo por la Paz en su art\u00edculo Peruanicemos la lucha contra las drogas hace menci\u00f3n a un informe de las Naciones Unidas de 2009 que se\u00f1ala un incremento de 59,900 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1995,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[403,45],"class_list":["post-2019","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-falgelo","tag-universal"],"featured_image_urls":{"full":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"thumbnail":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal-150x150.jpg",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal-300x188.jpg",300,188,true],"medium_large":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"large":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"wpsimplegallery_admin_thumb":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",109,68,false],"wpsimplegallery_thumb":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",100,63,false],"1536x1536":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"2048x2048":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"wp_review_large":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",320,200,false],"wp_review_small":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",65,41,false],"grandmagazine_blog_classic":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"grandmagazine_blog":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"woocommerce_thumbnail":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",300,188,false],"woocommerce_single":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",448,281,false],"woocommerce_gallery_thumbnail":["https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-content\/uploads\/2011\/11\/falgelo_universal.jpg",100,63,false]},"author_info":{"display_name":"Radioactiva","author_link":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/author\/admin"},"category_info":"<a href=\"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/secciones\/opinion\" rel=\"category tag\">Opini\u00f3n<\/a>","tag_info":"Opini\u00f3n","comment_count":0,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2019"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2019\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1995"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.radioactiva.com.pe\/blogs\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}